Qué son y cómo funcionan las tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjetas de crédito con las que pagar las compras a plazos. Pero no son tarjetas de crédito al uso, que emiten el cobro a mes vencido, sino que, a través de ellas, el banco concede un préstamo al cliente y este deberá devolverlo con intereses.

Principales problemas que plantean las tarjetas revolving

Los intereses que encierran este tipo de tarjetas son muy elevados. En muchos casos, superan un 20 %, lo cual se considera abusivo, dado que rebasan con creces las tasas del crédito al consumo, que rondan el 7 %. Además, en muchos casos, el propio cliente desconoce que se le van a cobrar unos intereses. Por tanto, los tres principales problemas que suponen las revolving son:

  • Intereses por encima del 20 %. En algunos casos, estos han llegado a rondar incluso el 30 %. Por ello, en marzo de 2020, el Tribunal Supremo dictó sentencia contra una tarjeta que fijó el interés en el 27 % y a la que consideró "usura".
  • La amortización de duda supone que el crédito vuelve a estar disponible. Hay que tener cuidado, porque, cuando se devuelve el crédito, la deuda deja de existir, pero el dinero vuelve a estar disponible para gastar de nuevo. Si el cliente no lleva un control sobre sus gastos, esto puede ser una trampa mortal.
  • No hay un cuadro de amortización. En cualquier crédito e hipoteca, se puede visualizar un cuadro de pagos para estar al tanto de cuánto se abona cada mes y cuánta deuda resta por pagar. Sin embargo, en las tarjetas no se aplica ningún cuadro, pues la deuda varía cada mes y, por tanto, la cantidad a pagar también es diferente.

En definitiva, si no se presta atención, el crédito puede salir muy caro por los intereses elevados como pues si se paga una cuota baja cada mes, la deuda se alargará en el tiempo, lo que supone un desembolso mayor de intereses.

Normativa sobre las tarjetas revolving

Este tipo de tarjetas no son ilegales, pero sí se consideran abusivas a raíz de la sentencia del Supremo. Además, en abril de 2022, el Banco de España publicó una circular sobre las obligaciones de las entidades, en términos informativos, con los clientes de este producto financiero.

Por un lado, los bancos están obligados a presentar a los clientes una simulación de pago del crédito. Y, por otro lado, deben enviar comunicaciones periódicas que incluyan diferentes escenarios con ejemplos de ahorro.

En definitiva, las tarjetas revolving son un producto controvertido, por lo que quien las contrate deberá informarse muy bien y estar atento a las variaciones económicas en la deuda, si no quiere acabar pagando mucho más de lo esperado.

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